Frente a los airados reclamos de Mariana Aylwin respecto de la prohibición de ingresar a Cuba para recibir el homenaje a su padre Patricio Aylwin, el gobierno cubano se ha permitido recordar que:
Si alguien tiene dudas, las imágenes son elocuentes:
3.- No es comprensible ni consecuente que se busque homenajear en Cuba a quien, en 1971, se opuso al ingreso a Chile de Fidel Castro Ruz, líder de la revolución de la dignidad latinoamericana.
5.- La Sra. Mariana Aylwin, quien ha sido parte activa de campañas desestabilizadoras de los procesos transformadores de Venezuela y Cuba, debería tener el pudor de no pretender burlarse de los pueblos en el mismo suelo de los injuriados.
Debería, en cambio, comenzar a poner el acento de sus preocupaciones en las injusticias sufridas por el pueblo mapuche; en las privatizaciones efectuadas por Pinochet en favor de sus amigos mientras masacraban al pueblo chileno; en la recuperación del cobre para Chile; en una educación y salud gratuita y de calidad para los más humildes de su país; de la miserable previsión de los adultos mayores despojados por los negociantes de las AFP, nacidas del Plan Laboral de la Dictadura Militar; de la usura de los bancos con los deudores habitacionales; y de las relaciones corruptas entre la política y el dinero mal habido de los depredadores corporativos.
