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La guerra en Venezuela | New York Times vs. ABC, la pugna interna en EEUU por Venezuela llega a los medios | MISIÓN VERDAD, septiembre 12 de 2018



La publicación de un artículo de opinión por parte del "periodista" Emili J. Blasco pareciera confirmar la maniobra en los pasillos profundos del poder estadounidense de exponer los intentos fallidos que la Administración Trump ha hecho en función de cumplir con la agenda en común que tiene en la región latinoamericana con neoconservadores que lo adversan: eliminar toda influencia política del chavismo y revertir la integración regional en beneficio del caos neoliberal.
Este documento, publicado por el medio español ABC, apunta a que sería un funcionario interno quien filtró la información que, días anteriores, sacó The New York Times (NYT) sobre conversaciones de Estados Unidos con militares golpistas venezolanos. El objetivo, según Blasco, es "torpedear la línea dura mantenida por Trump hacia el régimen chavista y forzar al presidente estadounidense a volver a la línea de diálogo mantenida durante la era Obama".
Utilizando el recurso de las fuentes anónimas, señala al diplomático Mike Fitzpatrick, actual subsecretario de Estado adjunto para asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, como "posible responsable de la filtración" y hace referencia a los vínculos de esta figura pública con el ex secretario de Estado interino de EEUU, Thomas Shannon, quien se aproxima a esa supuesta línea del diálogo asociada a grupos demócratas, por apoyar los espacios de diálogo que el Estado venezolano impusiera a la oposición nacional a finales del año pasado.

Blasco y la propaganda contra Venezuela

Hay que detenerse y averiguar sobre el autor de la nota. Emili J. Blasco, corresponsal en Berlín y después en Washington de la ABC, medio corporativo español de influencia global que ha intensificado la propaganda contra el país desde que tomara el mando el presidente Nicolás Maduro. Fue el autor de una violenta campaña necrófila durante el último año de vida de Hugo Chávez.
En 2012, se valió de la cobertura del delicado estado de salud del Presidente venezolano para diseñar una operación mediática que mellara la confianza de la población en la figura de Chávez en el período de elecciones presidenciales.
Blasco ganó el premio "Vocento de Comunicación" por esas publicaciones. Además, la fama ganada le sirvió para escribir libro El Bumerán Chávez: los fraudes que llevaron al colapso de Venezuela. Sin abandonar su agenda personal contra el chavismo, en 2015 motorizó las falsas pruebas que acusaron a Diosdado Cabello de ser el líder del "Cartel de los Soles" y el supuesto narcotraficante estrella de todo el continente.

Conspiraciones que clarifican el estado actual de la política en Washington

Continuando con las informaciones que arroja el texto, Blasco se hace eco de la conspiración filtrada que narra el NYT, suministrando datos que aumentan la paranoia en el seno de un conflicto que inició con la postulación presidencial de Donald Trump y que tendrá su etapa cumbre en las elecciones de medio término que se celebrarán este 2018.
La crisis estructural que vive la esfera del poder institucional estadounidense es reflejada en una recriminación contradictoria: las incursiones en la guerra, rasgo fundamental de todo presidente norteamericano, se proyectan en Trump como algo extraordinario. La causa fundamental es que la administración de Washington ha, moderadamente, reconocido la influencia geopolítica que ganó Rusia al involucrarse en el conflicto sirio, cohesionada en su política exterior frente a la decadencia de Occidente.
Otros tratamientos poco tradicionales en zonas de influencia (caso Norcorea y México, por ejemplo) le hacen ruido al poder fáctico, atacando posiciones tibias en cuestiones nodales de carácter global, mediante el aparato mediático dominante.
Declarar la fidelidad a intereses corporativos o aplicar meticulosamente el programa beligerante de la industria militar en el resto del planeta no son elementos suficientes para esquivar los efectos de materializar el primer encuentro de un presidente estadounidense con un líder norcoreano. Estos casos, por muy tímidos que sean, inquietan y preocupan a una fracción del Estado profundo.
El capítulo que se abre involucrando a Venezuela, un país que se cotiza alto en los objetivos de las fuerzas que chocan dentro del Estado norteamericano, toma sustancia con la intervención de Blasco. Este tiene, en los datos aportados, muy bien ubicado el perfil del supuesto "topo" dentro del Departamento de Estado.
Michael Fitzpatrick ha fungido como portavoz parcializado en los contados acercamientos de su país con Venezuela. Si bien sus declaraciones no se alejan mucho de la agenda oficial que presiona la salida de Maduro con bloqueos y sanciones, en la nota se le relaciona con el alto funcionario Shannon, quien "como alto cargo del Departamento de Estado hasta febrero de 2017 (…) fue el máximo promotor del diálogo con Venezuela que protagonizó Rodríguez Zapatero, ex presidente del Gobierno de España".
Esta asociación construye el relato de un sector que contiene las pretensiones militares en la región, prefiriendo las rutas diplomáticas de acercamiento. Blasco descalifica categóricamente la suposición circunstancial de modificar el tono incriminatorio y de "mano dura" hacia Venezuela, argumentando que eso sólo serviría para intensificar "la dictadura y la represión" y acentuar la "crisis humanitaria" en el país.
En el camino de adjudicarle a los demócratas la culpa de flexibilizar las condiciones de negociación con el régimen venezolano, niega a propósito al directorio de Nicolás Maduro como el verdadero responsable de los canales de diálogo que se han producido entre Washington y Caracas, además en clara situación de desventaja para la primera parte.
Así fue que ocurrió, recién electo para el mandato presidencial de 2018, la reunión de Maduro con el Senador Bob Corker, buscando capitalizar una victoria política con la liberación del agente de la CIA, Joshua Holt, en el marco de una denuncia hecha contra el ex encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, Todd Robinson, quien estableció contacto con golpistas del sector militar y que derivó en su expulsión inmediata del país.
Este encuentro, gestionado por el Estado venezolano, dejó en evidencia la pobre capacidad del Departamento de Estado para mantener una narrativa unificada con respecto a la desaprobación a la institucionalidad del país. Ahora los arquitectos del caos que imperan alrededor de la Administración Trump, hacen gala de la desmemoria selectiva utilizando esta y otras victorias del chavismo en los procesos de diálogo para restablecer el orden político interno, como insumo de campaña que descoloque las decisiones en asuntos exteriores que toma el presidente y que garantice su salida del despacho oval.

Ensamblaje extranjero de golpes de Estado: motivos para no dudar

Legitimar las acusaciones que Venezuela lleva haciendo desde principios de 2017, que sitúa a EEUU como autor intelectual de acciones encubiertas dirigidas a propiciar un golpe militar, es un costo ineludible que debe pagar el oligopolio mediático para poder llevar a cabo la estrategia de desacreditación hacia la política exterior de Trump.
Ocurre entonces, que el operador de la ABC interviene allí donde las decisiones tomadas con respecto al país venezolano quedan mal paradas, lavando la cara pública de Estados Unidos. Para ello cita a las fuentes que aseguran que el contacto con militares venezolanos no fue iniciado por el Gobierno norteamericano. "El Gobierno de Trump accedió a reunirse para tener información, pero en ningún momento se comprometió a prestar ayuda, ni siquiera la de aportar material para la transmisión de mensajes cifrados", afirmó Blasco. 
Material difundido por el portal de Bloomberg refuta esa tesis, al mostrar que las reuniones de militares disidentes de la FANB fueron coordinadas por Estados Unidos junto al apoyo de Colombia. Los recurrentes llamados al sector de la defensa nacional por parte de funcionarios públicos como Rex Tillerson y Marco Rubio a forzar un cambio de régimen antes de la concreción electoral del 20 de mayo, también reduce ese flojo argumento de la "mera actitud de escucha" que según Blasco, tuvo la participación estadounidense en el fallido golpe de estado.
En todo caso, la evidencia aquí tiene un propósito que supera las fronteras de lo obvio. No es denunciar las operaciones de desestabilización en el país y el resto de los gobiernos del continente por intereses trasnacionales, sino emplear esos insumos para instigar el enfrentamiento interno contra el ocupante de la Casa Blanca.  
Para colocarlo en dos platos: NYT responde al partido demócrata y a la élite neoliberal que adversa a Trump. Con su filtración, boicteó una operación secreta que buscaba lograr un golpe de Estado en Venezuela, para seguir proyectando mediáticamente la incapacidad de Trump. Ante esto, el infomercenario Emili J. Blasco, ataca a los demócratas (jefes políticos del NYT) colocándolos como gestores del diálogo, y por ende de la "oxigenación de la dictadura", para validar la "mano dura" de Trump y una acción de fuerza. 
Pero lo cierto es que, las dos élites enfrentadas en Estados Unidos, desean el socavamiento de la Revolución Bolivariana, así que la discusión en torno a los métodos es más bien una estrategia empleada para restarle fuerza al otro y así capitalizar políticamente una acción alocada que deje todo el crédito a un sólo sector. 
Lo que sí es cierto, es que el Gobierno venezolano ha sabido darle lectura a los mecanismos alternos de intereses foráneos de empujar a la insurrección en el seno militar, desactivando rigurosamente los conatos de golpismo. Esta movida le deja la tarea en casa al enemigo, de operar en el inestable margen de gobernabilidad producto de la camorra armada por el establishment norteamericano.
Al cierre de esta publicación, NYT publicó una nota editorial afianzando su posición y afirmando que "el presidente Maduro necesita irse, pero un golpe respaldado por Estados Unidos no es la respuesta", reafirmando su postura de choque contra las gestiones del actual Gobierno estadounidense. 
El senador Marco Rubio, expuesto por la filtración del medio neoyorquino, tildó de estúpida la publicación. De esa forma confirmó que a través de Venezuela también se narra la disputa a muerte de las élites estadounidenses. 

It takes an impressive level of stupidity to argue that backing a rebellion to remove an illegitimate tyranny makes it harder for America to advocate credibly on behalf of democracy. Be grateful @nytopinion⁩ wasn’t around making that argument in 1776! https://nyti.ms/2Naybqo 


MISIÓN VERDAD | La guerra en Venezuela >> La gira de Mike Pence y la desesperación por destruir a Venezuela | AGOSTO 18 DE 2017

La primera gira del Vicepresidente estadounidense Mike Pence en América Latina tiene consigo un discurso central: Venezuela, y la alineación de sus recursos en favor de producir un giro en el poder político del país.




Relegadas han quedado las razones habituales que justifican las giras de quienes han ocupado la segunda silla de la Casa Blanca, que normalmente apuntan a las relaciones entre EEUU y los países visitados. La primera línea en la narrativa de Pence y el primer lugar en importancia política, apuntan a Venezuela en medio del más inédito momento de la política entre EEUU y Venezuela, signado por amenazas militares contra la nación caribeña, a cargo del presidente norteamericano Donald Trump.

Los objetivos de la gira

Desde Colombia, Mike Pence se ha estado refiriendo a la situación política que atraviesa Venezuela y dijo que su país seguirá apoyando elecciones libres en el hemisferio occidental "hasta que se restaure la democracia para el pueblo venezolano".
Sugirió, además, la línea de la estrategia de la Casa Blanca para la región: "Venezuela se desliza hacia una dictadura, y como ha dicho el presidente Trump, Estados Unidos no se quedará parado mientras Venezuela se desmorona", dijo Pence desde Cartagena, Colombia. "Estados Unidos, Colombia y las naciones libres de América Latina no callarán", agregó este domingo.
En esa dirección, el gobierno norteamericano al declarar al Estado venezolano como una instancia forajida y dictatorial, infiere el desarrollo de una línea discursiva que apunta argumentos que legitiman una eventual intervención contra Venezuela.
De hecho, parece que Pence -como ya han hecho otros políticos visibles en Norteamérica como Marco Rubio y Bob Menendez-, están manufacturando consensos en la sociedad estadounidense al colocar a Venezuela como un país en total colapso, que significa un riesgo para la sociedad norteamericana: "Un Estado fallido en Venezuela amenaza la seguridad y la prosperidad de todo nuestro hemisferio y del pueblo de los Estados Unidos de América", señaló Pence en Colombia.
El vicepresidente gringo visita América Latina con el fin de ratificar y darle cuerpo a la Declaración de Lima, una carta de navegación política emanada de EEUU contra Venezuela. Se trata del punto de inflexión en el que un grupo de cancilleres y países alineados a EEUU consagran una conjura, un cerco y asfixia contra Venezuela intentando consolidar espacios de aislamiento, que no fueron posibles mediante sanciones como la aplicación de la Carta Democrática Interamericana en la Organización de Estados Americanos (OEA).

Importantes discrepancias

Las visitas de Pence a Colombia, Argentina y Chile han tenido también una posición clara por parte de los mandatarios de esos países sobre la opción militar contra Venezuela. Desde Santos a Macri, han reconocido que la acción militar no sólo complicaría la situación de Venezuela, sino que además colocaría a la región entera en un ciclo de gran inestabilidad y amenaza bélica. Una verdadera amenaza a la seguridad del hemisferio.
Los distanciamientos a la amenaza militar de Trump no implican un cese del asedio político de esos países contra Venezuela. Más bien, parten del sentido común sobre cómo de evitar ver las barbas del vecino arder, para no poner las de ellos en remojo. El efecto dominó con antecedentes ya vistos en Medio Oriente y el norte de África de los últimos tres lustros.

La gira como acto de desesperación

El apersonamiento de Pence en América Latina es la continuación de una agenda que había estado relegada a actores aspiracionales y de segundo orden, como Marco Rubio. Da cuenta de un sentido de emergencia por parte de EEUU en el propósito de propiciar la caída del chavismo en Venezuela, ante señales evidentes de su reanimación y consolidación.
Los factores políticos del antichavismo, -que hasta hace poco se enmarcaron en una escalada violenta e intento de golpe de Estado- agrupados en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), han dado al traste con la matriz de la "dictadura" al sumarse al proceso de elecciones regionales, desmoronando además la supuesta falta de legitimidad y transparencia del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Venezuela y, además, el flojo argumento de la falta de elecciones en el país.
El cese progresivo del ciclo violento infiere una baja en los niveles de inestabilidad y tensión en Venezuela, y esa es una mala noticia para los factores que esperan una caída abrupta del chavismo. El caos es su agenda.
Por otro lado, el ascenso de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) supone un reposicionamiento del chavismo en la política venezolana, luego de que fuera insistentemente declarado inexistente o inhabilitado para regir.
En el frente externo, vale la pena subrayar los sucesivos y fracasados intentos desde la OEA en producir un tambaleo en las estructuras de poder de Venezuela. Mientras que desde otras instancias, los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) continúan sumamente cohesionados en una postura francamente antiintervencionista.
Tampoco dejan de ser destacadas las posturas de China y Rusia, que se han colocado en posiciones tajantes frente a las amenazas militares de Trump y han defendido la soberanía de Venezuela.
El gobierno norteamericano también ha estado manejando la posibilidad de sanciones económicas directamente dirigidas contra las exportaciones petroleras venezolanas. Pero han sido instados por parte de grupos empresariales y parlamentarios a contenerlas para evitar males a la economía estadounidense, por el fuerte vínculo industrial, financiero y comercial que todavía une a EEUU con Venezuela.
Dicho de otra manera, la urgencia expresada en la gira de Pence significa la relevancia de Venezuela como un hueso duro de roer, y que los oficios desde EEUU en el marco del asedio político y económico contra el país deben tercerizarse en actores y factores vasallos en la región, demandando por parte de los países alineados en la Declaración de Lima un rol más activo contra Venezuela. Algunos, como buenos cachorros, harán caso.
Pero por otro lado la navegación política del chavismo demandará el empleo de nuevas instancias y otros actores para sortear las eventuales arremetidas que se han apreciado y que se ven anunciadas desde EEUU y otros factores regionales, quedando pendiente la neecesaria restitución de los vínculos en la región que se han fragmentado, luego del avance político de la globalización neoliberal con su determinación de caotizar Venezuela

(Tomado de MISIÓN VERDAD)

MISIÓN VERDAD | Al descubierto: la agenda del Comando Sur contra Venezuela (informe especial) | ABRIL 10 DE 2016

Misión Verdad tuvo acceso a un papel de trabajo del Comando Sur bajo el título "Operación Venezuela Freedom-2" firmado por el almirante Kurt Tidd, su actual jefe, fechado el 25 de febrero de 2016. Si bien otras personas, como Carlos Lanz, han adelantado aspectos, aquí le reseñamos lo que vimos, consideradamente a detalle, favoreciendo la comprensión general. Dato: queda claro que no se contempla, en realidad, ninguna "salida electoral" contra el gobierno de Nicolás Maduro. La salida, de concretarse, sería violenta.


Cuando todo tiene sentido

El Comando Sur, como brazo armado de las corporaciones en la región, no puede andar perdiendo el tiempo. El apuro se hace cada vez más evidente y el velo entre el terreno de lo real y concreto con lo planificado disminuye en su brecha narrativa, es decir, en el intento mediático de ocultar lo que es un bien orquestado plan que actualmente se encuentra no solo en desarrollo, sino en plena aceleración.
En esto consiste la segunda fase de la operación "Venezuela Freedom" (Libertad Venezuela), de acuerdo al documento que logró revisar Misión Verdad. Y habla de una segunda fase puesto que la primera, desarrollada por el precedesor de Tidd, el general John Kelly, "ha sido confirmada por los últimos acontecimientos".
Para ello, el documento se basa en la (seminal) intervención de Kelly ante el Comité Senatorial de los Servicios Armados del Congreso de los Estados Unidos, el 12 de marzo de 2015 y que fue oportunamente reseñado por esta tribuna. A saber, la intervención se centró en la crisis humanitaria en ciernes "debido a la rampante violencia, la delincuencia y la pobreza, la inflación galopante, la grave escasez de alimentos, medicinas y electricidad".
Como sabemos, el pronóstico de "crisis humanitaria" y sus alrededores fue el eje central de la campaña de la MUD. En tal sentido, señala el jefe del Comando Sur que "la derrota en las elecciones y la descomposición interna del régimen populista y anti-norteamericano recoge el impacto exitoso de nuestras políticas impulsadas con fuerzas aliadas en la región en la fase 1 de esta operación, entre las que destacan:
  1. Poner en evidencia el carácter autoritario y violador de los derechos humanos del gobierno de Maduro.
  2. Empleo del mecanismo de la Orden Ejecutiva como parte de una estrategia que puede justificar el desarrollo de nuestra política, teniendo como justificativo legal la Constitución y las leyes de Estados Unidos de América...
  3. Aislamiento internacional y descalificación como sistema democrático, ya que no respeta la autonomía y la separación de poderes.
  4. Generación de un clima propicio para la aplicación de la Carta Democrática de la OEA.
  5. Colocar en la agenda la premisa de la crisis humanitaria que permita una intervención con apoyo de organismos multilaterales, incluyendo la ONU" (subrayado nuestro, en negrillas, en adelante).
El documento da testimonio de que sí existe una guerra declarada abiertamente
Para Tidd, "a pesar de las rivalidades y desunión en sus filas, ya que se mueven en su seno diferentes intereses y puntos de vista", la MUD y sus alrededores han "aprovechado las circunstancias para crecer", dice.
Pero semejante "cortesía" del discurso revela, a contraluz, que poco significó tal unión, puesto que, dice a renglón seguido el almirante, "nuestra intervención oportuna ha permitido delinear un camino para una salida rápida del régimen". Algo que evidentemente va más allá del atajaperros político de la MUD.
"Si bien se está enarbolando el camino pacífico, legal y electoral, ha crecido la convicción de que es necesario presionar con movilizaciones de calle, buscando fijar y paralizar a importantes contingentes militares que tendrán que ser dedicados a mantener el orden interno y seguridad del gobierno, situación que se hará insostenible en la medida en que se desaten múltiples conflictos y presiones de todo tipo", remata Tidd en su diagnóstico.
Es sobre esa base que la nueva dirección del Comando Sur, en voz y firma de su nuevo jefe, examina "un conjunto de recomendaciones, para la segunda fase, efectiva de nuestra intervención en Venezuela".

"Cerco y asfixia": las 12 recomendaciones del almirante Tidd

La operación se concibe para ser ejecutada por los Componentes Operacionales del Comando compuesto por el Comando de Operaciones Especiales, la Fuerza Conjunta Bravo y la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (inteligencia), "concebida como una operación de amplio espectro, conjunta y combinada dentro del área de responsabilidad, priorizando los conceptos estratégicos: fuerza decisiva, proyección de poder, presencia en ultramar y agilidad estratégica".
Estos últimos conceptos contemplados generosamente dentro de la Doctrina de Espectro Completo del Pentágono recogido en el documento Joint Vision 2020 (aquí una traducción), elaborado por la Dirección de Políticas y Planes Estratégicos del Ejército de los EEUU en junio de 2000 y que es, en sí mismo, la matriz doctrinaria de todos los manuales y proyectos de Guerra No Convencional desarrollados hasta hoy en día.
En tal sentido, la recursividad de la guerra contra Venezuela es demostradamente asimétrica, empleando (volviendo a Tidd) "recursos diplomáticos, de información, militares, económicos, financieros, de inteligencia y jurídicos".
Bien lejos quedan los ejércitos de tropas regulares, los tanques, los drones y los misiles. Y demasiado cerca los actores no-estatales, los derechos humanos militarizados de acuerdo a la agenda de la globalización neoliberal, los cómplices mediáticos, los operadores empresariales y los intermediarios políticos con sus respectivos lobbys y escritorios jurídicos. Guerra No Convencional.
La Guerra No Convencional, tutelada por el Comando Sur, nos respira el cuello
En tal sentido es que van las 12 "recomendaciones" de la nueva gestión del Comando, desagregadas "en acciones específicas". Ellas son:
  1. "Con los factores políticos de la MUD hemos venido acordando una agenda común, que incluye un escenario abrupto que puede combinar acciones callejeras y el empleo dosificado de la violencia armada". Sostiene Tidd que "el referéndum o la enmienda" se impulsa en tanto "cobertura" mientras se ampara legitimidad a partir de los artículos 333 y 350 de la Constitución.

    Donde, además, ofrece la siguiente joya de pasaje: "Es indispensable destacar que la responsabilidad en la elaboración, planeación y ejecución parcial (sobre todo en esta fase-2) de la Operación Venezuela Freedom-2 en los actuales momentos descansa en nuestro comando, pero el impulso de los conflictos y la generación de los diferentes escenarios es tarea de las fuerzas aliadas de la MUD involucradas en el Plan, por eso nosotros no asumiremos el costo de una intervención armada en Venezuela , sino que emplearemos los diversos recursos y medios para que la oposición pueda llevar adelante las políticas para salir de Maduro".
  2. "Bajo un enfoque de 'cerco y asfixia', también hemos acordado con los socios más cercanos de la MUD, utilizar la Asamblea Nacional como tenaza para obstruir la gobernanza: convocar eventos y movilizaciones, interpelar a los gobernantes, negar créditos, derogar leyes".
  3. "...en el plano político interno hay que insistir en el gobierno de transición y las medidas a tomar después de la caída del régimen, incluyendo la conformación de un gabinete de emergencia, donde puedan incluirse sectores empresariales, jerarquía eclesial, sindicatos, ONGs, universidades.
  4. "Para arribar a esta fase terminal, se contempla impulsar un plan de acción de corto plazo (6 meses con un cierre de la segunda fase hacia julio-agosto de 2016), como señalamos, hemos propuestos en estos momentos aplicar las tenazas para asfixiar y paralizar, impidiendo que las fuerzas chavistas se pueden recomponer y reagruparse".

    Además, como dice más adelante de "insistir en debilitar doctrinariamente a Maduro, colocando su filiación castrista y comunista (dependencia de los cubanos) como eje propagandístico, opuesta a la libertad y la democracia, contraria a la propiedad privada y al libre mercado. También doctrinariamente, hay que responsabilizar al Estado y su política contralora como causal del estancamiento económico, la inflación y la escasez".
  5. "Mantener la campaña ofensiva en el terreno propagandístico, fomentando un clima de desconfianza, incitando temores, haciendo ingobernable la situación. En esto es importante destacar todo lo que tiene que ver con desgobierno: las fallas administrativas, la afectación con los altos índices de criminalidad y la inseguridad personal". Señala el documento, además, que para el desarrollo de dicha ofensiva propagandística cuentan con los jóvenes que demuestran "una creciente identidad con nuestra forma de vida e ideales". Además rematando el punto: "Estos avances en los actuales momentos, son el resultado de nuestras campañas propagandísticas, pero no podemos obviar el peso de la crisis como dato empírico que la detona y refuerza".
  6. "Por esto", continúa en el siguiente punto, "particular importancia tiene la explotación de los temas como la escasez de agua, de alimentos y de electricidad, teniendo este último aspecto un carácter grave para el gobierno, ya que la sequía ha generado una amenaza de colapso de los embalses y debemos prepararnos para explotarlo al máximo desde el punto de vista político, reforzando la matriz mediática que ubica la crisis eléctrica como responsabilidad exclusiva de Maduro".
  7. "Especial interés adquiere en las actuales circunstancias, posicionar la matriz de que Venezuela entra en una etapa de CRISIS HUMANITARIA por falta de alimentos, agua y medicamentos, hay que continuar con el manejo del escenario donde Venezuela está 'cerca del colapso y de implosionar' demandando de la comunidad internacional una intervención humanitaria para mantener la paz y salvar vidas".
  8. En el plano de la creación de alianzas en lo regional, "hay que insistir en la aplicación de la Carta Democrática, tal y como lo hemos convenido con Luis Almagro Lemes", lo que le reviste de un marco jurídico capaz de mover otros resortes de la intervención de forma indirecta, valiéndose de ex presidentes, gobiernos afines y la Alianza Parlamentaria Democrática de América.

    Pero la cosa cobra un matiz aún más operativo cuando en el mismo punto se destaca que "se hace relevante la coordinación entre organismos de la Comunidad de Inteligencia y otras agencias como las organizaciones no gubernamentales (ONGs), corporaciones privadas de comunicación como la SIP y diversos medios privados (TV, prensa, redes, circuitos radiales)".
  9. "No se puede dejar a un lado el esfuerzo que hemos venido haciendo para vincular al gobierno de Maduro con la corrupción y el lavado de dinero (...) para demostrar la vinculación de los personeros del gobierno (...) sumariados en la Orden Ejecutiva. En estas coordenadas, hay que desarrollar campañas mediáticas con los testigos protegidos que colaboran con la aplicación del decreto del 9 de marzo de 2015".
  10. Al abordar la cuestión militar, detalla el documento cómo han "ganado adeptos en sectores institucionalistas" producto de su "exitosa campaña". No obstante, es preocupación del Comando Sur lo que según su propio lenguaje, "existe una alta probabilidad de que los mandos identificados con el chavismo duro ofrezcan resistencia, sobre todo en unidades élites que históricamente se han alineado con el régimen. Por eso, hay que sostener el trabajo de debilitar ese liderazgo y anular su capacidad de mando".
  11. "Lectura similar es necesario hacer en relación al empleo que va a hacer el gobierno de las llamadas milicias y colectivos armados. La presencia de este personal combatiente y fanatizado en las ciudades priorizadas en el plan, se convierten en obstáculos para las movilizaciones de calle de fuerzas aliadas y grupos opositores, siendo también un impedimento para el control efectivo de instalaciones estratégicas. De allí la demanda de su neutralización operativa en esta fase decisiva".
  12. "Si bien en la situación militar no podemos actuar ahora abiertamente, con las fuerzas especiales aquí presentes hay que concretar lo ya anteriormente planificado para la fase 2 (tenaza) de la operación. Los entrenamientos y aprestos operacionales de los últimos meses, con la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo en la base de Palmerola, en Comayagua –Honduras, la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur–, permite colocar tales componentes en condiciones de actuar rápidamente en un arco geoestratégico apoyado en las bases militares de 'control y monitoreo' en las islas antillanas de Aruba (Reina Beatriz) y Curazao (Hato Rey); en Arauca, Larandia, Tres Esquinas, Puerto Leguízamo, Florencia y Leticia en Colombia; todo ello como Lugar de Operaciones de Avanzada (FOL), con proyecciones sobre la región central de Venezuela donde se concentra el poderío político-militar", para luego enumerar los activos militares dispuestos para la operación.
Existe un esfuerzo por influir psicológicamente a la población contra su gobierno
Estos son los 12 puntos en los que se concentran un arco de acciones, factores y activos con los que el Comando Sur tutela la Guerra No Convencional, la combinación de recursos asimétricos que también la caracterizan como una guerra híbrida, y la negación del rostro en sus actores y responsables sobre el terreno, volcando la acción a una presunta responsabilidad política establecida de antemano en el teatro de operaciones mediático.
Es así cómo se corrobora que detrás de la Guerra No Convencional "buscan explotar las vulnerabilidades políticas, militares, económicas y psicológicas de un poder hostil, mediante el desarrollo y el sostenimiento de fuerzas de resistencia que cumpla con los objetivos estratégicos de los Estados Unidos".
Aún más, en esta comprobada metódica, bajo el mismo patrón de agresión que se ha empleado en otros escenarios, la investigadora Sharmine Narwani apunta: "El aspecto más vil de la GNC –aparte de las obvias violaciones a la legislación internacional en relación a su soberanía, integridad territorial y la pérdida de vidas humanas / propiedades, etc.– es el esfuerzo agresivo y proactivo por influir psicológicamente a la población contra su gobierno".

Las dos citas del miedo yanqui

Es expresivo que así como conciben con una aparente precisión de relojería cuál va a ser su plan de operaciones de aquí a principios del segundo semestre de agosto (recordar: "6 meses con un cierre de la segunda fase hacia julio-agosto de 2016"), ni siquiera con el tono petulante que los caracteriza no la tienen todas consigo.
Ya vimos cómo conciben como un factor de perturbación la dirigencia militar chavista, apostada especialmente en unidades élite y que son objetivo confesado para quebrar la confianza de la (esencial) llave cívico-militar.
Lo que confirma la tendencia de una de las campañas mediáticas centrales. Pero existe algo más, no es de gratis que "hay que valorar adecuadamente el poderío del gobierno y su base social, que cuenta con millones de adherentes los cuales pueden ser cohesionados y expandirse políticamente. De allí nuestro llamado a emplearnos a fondo ahora que se vienen dando las condiciones".
Es decir, hostigar a la base chavista al punto de la desmovilización por shock, por coacción, por miedo, desencanto y la violencia tutelada y descontrolada que hoy en día encarnan (estúpidas) bandas criminales (bacrim) que han dado un salto cualitativo en sus capacidades operativas, hecho que se hace imposible de concebir sin el apoyo de la triada narcotráfico-tráfico de armas-servicios de inteligencia, capaces de dotar y entrenar a las tales bacrim, que hoy en día todavía reúnen características aparentes de la cultura malandra, pero que en su fondo estructural son ejércitos irregulares en ciernes.
Nuevamente queda claro que el chavismo en la calle es el principal disuasivo, y por lo tanto, el objetivo prioritario.
El chavismo en la calle es el objetivo prioritario

El cazador cazado: para una consideración final

Se ha mitificado hasta extremos harto ridículos la sofisticación y eficacia de la mecánica imperial y sus mecanismos no convencionales de agresión permanente contra naciones soberanas. La consciencia política, la noción de contexto histórico y el conocimiento de causa ante la violencia son elementos que frenan, a pesar del sostenido, inédito y descomunal desgaste, la fractura total de la nación venezolana. Conocer este material, su lógica y sus procedimientos son un paso clave para desarmar la guerra que ya parcialmente se ha impuesto en el escenario nacional.
Pero tampoco ha sido un asunto de lotería que este documento salga al aire, y que haya sido interceptado y puesto en evidencia ante la opinión pública. No sólo el cazador es el que caza: también puede recibir los varapalos del entorno en donde pretende montar cacería.
El documento que aquí se desmenuzó de forma extensa da testimonio de que sí existe una guerra declarada abiertamente, que los actores sobre el terreno se encubren, que los políticos que le dan cuerda mienten y destacan su estatuto de traidores a su suelo, y que necesitan apretar la avanzada destituyente antes de que lo que tienen por condiciones objetivas cambie.
Muchas de las dificultades ahora tienen más rostro. Queda ahora de parte de nosotros
.

(Tomado de MISIÓN VERDAD)