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The New York Times | EUROPA >> Los catalanes que no votaron se preguntan: ‘¿Y ahora qué?’ | Por ELLEN BARRY 4 de octubre de 2017


Algunos catalanes que están a favor de la independencia se reunieron en una plaza de Barcelona el domingo después del referéndum separatista de Cataluña. CreditSanti Palacios/Associated Press

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BARCELONA — Una marea de emociones ha inundado Cataluña en los últimos días, entre aquellos que exigen la separación de España y los que se oponen. De la noche a la mañana, aparecieron grafitis que proclamaban “No somos españoles”. Multitudes han marchado coreando “Yo soy, yo soy, yo soy español” mientras pasaban junto a turistas boquiabiertos.
Una de las cosas que los une es que no tienen una idea clara de cómo sería una Cataluña independiente. ¿Se le readmitiría en la Unión Europea? ¿Emitiría una nueva moneda? ¿El comercio colapsaría? ¿Estarían separados de sus familiares en España?
Sorprendentemente, en la turbulencia que causó el referéndum del domingo ha habido muy poco debate público sobre los efectos prácticos de declarar la independencia. La respuesta de mano dura de España convirtió al referéndum en una batalla por el derecho al voto, un tema por el que hay un consenso mucho mayor en Cataluña.
Ahora que los catalanes que están a favor de la independencia votaron, los que se quedaron en casa se preguntan: ¿Qué acaba de pasar? ¿Y ahora qué sigue?
“Explíquenme: si me quedo aquí, ¿habría ventajas o desventajas?”, preguntó Loli Risco, de 59 años. “No nos están explicando nada. Solo están diciendo: ‘Esto es lo que quiero. Quiero que conservemos el euro y quiero seguir siendo europeo’. ¿Qué haré? Voy a vender mi apartamento y me iré”.En entrevistas que se llevaron a cabo por toda Barcelona esta semana, muchos se mostraron confiados en que se irían resolviendo los detalles indefinidos que trae aparejada la categoría de país. Sin embargo, un número igual se siente aprensivo, incluso alarmado, por la inclinación hacia la independencia que el referéndum puso en marcha.
Risco y su hija se quedaron en casa el domingo y dijeron que sus votos habían quedado fuera del drama del referéndum.
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Manifestantes protestaron frente a una estación de la policía española en Barcelona el martes.CreditFrancisco Seco/Associated Press
Los dirigentes catalanes declararon que el 90 por ciento de los votos fueron a favor de la secesión, un resultado que deja claro que casi los únicos con motivación para votar fueron quienes querían la independencia.
Sin embargo, al igual que Risco y su hija, más de la mitad de los electores de Cataluña no votaron ni se enfrentaron a la policía, que usó cachiporras y balas de goma para hacer cumplir la orden del gobierno central de detener el referéndum que consideraba ilegal.
El resultado dejó no solo a España, sino a la misma Cataluña dividida.
A unas cuantas puertas de la casa de Risco, en una tienda que vendía codillo de cerdo en conserva, Noemi Aguro, de 38 años, tenía una actitud antipática ante aquellos que no votaron, al decir que no les quedaba más que aceptar los resultados.
“No votaron. Tuvieron oportunidad. Ahora no se deberían quejar”, dijo Aguro.
En general, los economistas concuerdan en que Cataluña sería económicamente viable como un país independiente, pero difieren del impacto en el empleo, las barreras comerciales y las necesidades de gasto del nuevo Estado.
El gobierno catalán tendría que negociar asuntos espinosos con España, por ejemplo: cómo distribuir la deuda de España, ahora equivalente a más del 100 por ciento de su producto interno bruto.
Xavier Sala i Martín, economista y profesor de la Universidad de Columbia que ha encabezado el impulso independentista, sostiene que la salida unilateral de Cataluña podría dejar a España como única responsable de su deuda.
El gobierno catalán, que en 2014 publicó un “libro blanco” que señala los planes de un Estado independiente, dijo que Cataluña asumiría una porción de la deuda si España aceptaba transferir infraestructura propiedad del Estado y otros activos.
El gobierno catalán propone remplazar el ejército de España con el suyo, calculando que tendría un costo de 350 millones de euros, o unos 411 millones de dólares, al año.
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Una vista del puerto de Barcelona CreditSamuel Aranda para The New York Times
No obstante, para algunos economistas ese cálculo es demasiado optimista; Josep Borrell y Joan Llorach mencionaron que nada más la cuota de membresía anual de la OTAN tiene un costo de 3000 millones de euros, unos 3500 millones de dólares.
Sevi Rodríguez Mora, profesor de la Universidad de Edimburgo, calcula que las barreras agregadas al comercio entre Cataluña y el resto de España ocasionarían una caída de un diez por ciento en el producto interno bruto de la región. No obstante, agregó que los argumentos económicos han quedado al margen del debate.
“La economía quedó en segundo plano y ambas partes la usan como propaganda”, opinó. “Todo tiene que ver con la política identitaria. Es una definición de ‘nosotros’”.
Muchos activistas jóvenes —el centro del apoyo público al movimiento— se manifestaron bastante confiados en que los mayores ingresos fiscales compensarían por mucho la caída en el comercio, incluso si se obligara a Cataluña a salir de la Unión Europea.
Gala Cabré, de 16 años, estaba sentada fuera del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, donde los jóvenes en patineta atravesaban la plaza, y dijo que Cataluña florecería como un pequeño enclave adinerado. Su punto de comparación era Andorra.
“Andorra es un país independiente que tiene su propia moneda”, dijo Cabré, mientras sus amigos asentían para alentarla. (De hecho, usa el euro). “Todo es más barato ahí. Andorra tiene mucha policía. Es un país muy seguro”.
La profundidad del apoyo a la independencia incluso en Cataluña se debate de manera acalorada. Las encuestas de opinión, aun cuando su confiabilidad sea incierta, han demostrado una división en la opinión cercana al 50 por ciento.
En 2012, por primera vez, un 51,1 por ciento de los participantes estuvo a favor de la independencia, según el Centre d’Estudis d’Opinió, la agencia encuestadora oficial de Cataluña. En las elecciones parlamentarias regionales más recientes, en 2015, un 48 por ciento del electorado votó por partidos proindependencia.
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Un grupo de jóvenes catalanas descansa después de una protesta, el 3 de octubre CreditDan Kitwood/Getty Images
Rodríguez Mora dijo que la división en la opinión estaba correlacionada con el ingreso, con los pobladores y las ciudades urbanas adineradas que por lo general están a favor de la independencia, mientras que las ciudades de las clases trabajadoras, muchas de las cuales tienen raíces en otras partes de España, se oponen.
Alberto Vallespín, de 44 años, quien tiene una cerrajería en el centro de Barcelona, proviene de una familia catalana de antaño, pero le preocupa el efecto en su negocio, que tiene proveedores y clientes en otras partes de España.
La independencia podría significar impuestos adicionales en esas transacciones, explicó Vallespín, en especial si el proceso es enconoso. Rechazó la idea de que la Unión Europea aceptaría a Cataluña en el futuro próximo.
“Las cosas no van a mejorar” si Cataluña obtiene la independencia, dijo. “Y podrían ponerse peor”.
Sin embargo, Vallespín no participó en el referéndum, no fue a manifestarse ni cerró su tienda en la huelga general del martes. Tenía clientes que hacían fila en el mostrador.
Era parte de una enorme ciudad en la que todo siguió como siempre toda la semana, mientras las multitudes que protestaban pasaban frente a él.
“Al final, los que están luchando son los que están a favor de la independencia”, dijo Gemma Martín, de 33 años, cajera en una vidriería en Ciutat Vella (Ciudad Vieja). “El resto de nosotros solo mira”, concluyó.
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BBC Mundo | ¿Qué perdería Reino Unido si Escocia se independizara? | Redacción BBC Mundo 14 mazo, 2017

Nicola SturgeonDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionNicola Sturgeon es la líder del Partido Nacional Escocés (SNP).
Este lunes, la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, volvió a acaparar la atención de la prensa mundial al anunciar que quiere convocar un referendo sobre la independencia de Escocia de Reino Unido para finales de 2018 o principios de 2019.
"La semana entrante buscaré la aprobación en el Parlamento escocés para abrir las discusiones con el gobierno británico que le permitan a nuestro Parlamento legislar sobre un referendo de independencia", dijo Sturgeon en una rueda de prensa.
En agosto de 2014, se realizó en Escocia un referendo similar en el que triunfó la opción del "No", por lo que el territorio continuó siendo parte de Reino Unido.
Sin embargo, tras el triunfo en el referendo de junio de 2016 de la opción partidaria de la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), lo que se conoce como Brexit, Sturgeon afirmó que un segundo referendo de independencia era probable, ya que los escoceses habían votado mayoritariamente a favor de permanecer en el bloque comunitario.
Este lunes ha confirmado su intención de celebrar esa consulta que abriría la puerta a que Escocia se convierta en un país independiente, el mismo día en el que el Parlamento británico dio luz verde a la primera ministra Theresa May para que inicie el proceso de salida de su país de la UE.
Pero, ¿qué significaría para Reino Unido perder a Escocia?
Hadrian's WallDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK

Territorio

Uno de los cambios más radicales que sufriría Reino Unido si Escocia se independiza sería el tamaño de su territorio y el de su población.
Actualmente, Escocia tiene una extensión de 80.077 km², lo que representa un 32% del territorio británico, que tiene 243.610 km².
Mapa densidad
Mapa Escocia
Así que un territorio bastante poblado como es el de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, podría convertirse en uno muy densamente poblado de salir Escocia de la unión, de acuerdo con las estadísticas y como muestra el gráfico de arriba.

Economía

Escocia aporta cerca de US$155.000 millones (7,7%) en bienes y servicios al Índice de Valor Agregado (GVA, por sus siglas en inglés), que es la medida utilizada por la Oficina Nacional Estadísticas de Reino Unido para medir la producción económica del país.
banderas de EscociaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEscocia es parte de Reino Unido desde 1707.
El GVA de Reino Unido, de acuerdo al último reporte de 2015, es de US$2,02 billones.
Mapa 3
En tanto, el valor de las exportaciones de Escocia al resto del mundo representó unos US$35.000 millones en 2015, lo que significó un 8% del total de US$436.000 millones que representaron las exportaciones de Reino Unido ese año.

Política

Desde 2005, Escocia tiene 59 escaños en el Parlamento de Westminster y estos puestos podrían desaparecer si la nación del norte sale del Reino Unido y, por ende, de su sistema de gobierno.
ParlamentoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl Parlamento británico tiene 650 escaños, de los cuáles 59 pertenecen a Escocia.
Sin embargo, no tendría muchas implicaciones en cuanto a las mayorías parlamentarias o las posiciones de los dos grandes partidos británicos -conservador y laborista- debido a que 56 de los 59 escaños escoceses pertenecen a una sola formación, el Partido Nacional de Escocia, que lidera la propia Sturgeon.
En un universo paralelo, sin Escocia la Cámara de los Comunes (cámara baja) sería un parlamento de 591 escaños, donde valdría tener la mitad más uno de los escaños para poder gobernar sin necesidad de una coalición.
Mapa para escaños
Por ejemplo, en las elecciones generales de 2010, el Partido Conservador liderado por David Cameron obtuvo 307 escaños y debió formar una alianza con el Partido Liberal Demócrata para llegar el poder. Si no hubieran existido los escaños escoceses, no habría necesitado de una coalición sino que hubiera llegado al poder de manera directa.

Expectativa de vida

Otro de los aspectos que modificaría una posible salida de Escocia de Reino Unido serían las estadísticas sobre la expectativa de vida de los habitantes de la nación europea.
Este cambio permitiría mejorar los números globales de los británicos: de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística, Escocia es el país con la menor expectativa de vida dentro de la unión.
Las cifras de la Unión Europea de 2014 muestran que en Reino Unido la expectativa de vida es de 79,5 años para los hombres y 83,2 para las mujeres.
MejosDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionLa expectativa de vida en Escocia es el más bajo de los países que conforman el Reino Unido.
Pero si Escocia no figurara en los cálculos, esa cifra subiría un poco: los hombres tendrían un aumento de 4,8 meses en expectativa de vida y las mujeres uno de 3,6 meses.

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