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PALESTINALIBRE.ORG | Lo que está detrás del sionismo | 2017 · 06 · 08 • Fuente: Gabriel Alejandro Guzman Florez, Las2orillas


“El sionismo militarista de Israel ha utilizado la Biblia no solo como una herramienta para la limpieza étnica de Palestina y el “exilio” de millones de palestinos de su patria ancestral, sino también como una manera de borrar la historia palestina y de suprimir la memoria”

La Declaración de Balfour fue escrita por el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Arthur James Balfour, a Walter Rothschild, un líder de la comunidad judía británica a favor de la creación de un hogar nacional judío en Palestina. Para los palestinos la Declaración Balfour fue el comienzo de un siglo de limpieza étnica a manos de los recién llegados europeos que afirmaban que Palestina era su casa histórica.
La Declaración Balfour es un ejemplo contundente del dominio de grupos de presión políticos sionistas en los asuntos mundiales no es nada nuevo. En plena 1° Guerra Mundial, el destino de países, continentes y conflictos mundiales estuvo en manos de grupos financieros judíos. La Declaración Balfour de 1917 fue motivada, por el deseo de la corona británica de ganar el apoyo de judíos estadounidenses proalemanes para que pudieran EUA ayudar a la guerra.
Al comienzo de la guerra los judíos germano-estadounidenses financiaban a los alemanes y rechazaban cualquier posible alianza entre EUA e Inglaterra. Jacob Schiff, jefe de la Kuhn, Loeb (El mayor banco privado de EUA después de JP Morgan) afirmo que él no podía negar su lealtad a Alemania, también los judíos ruso-estadounidenses apoyaban a Alemania en la guerra.
Los británicos se encontraron con un problema judío-estadounidense. La corona británica tomó estos acontecimientos muy en serio, y el embajador británico en Washington sospechó de la existencia de una conspiración judía alemana en los EUA dirigida contra Gran Bretaña. Conclusión La Declaración Balfour de 1917, fue motivada por el deseo de la corona británica de ganar apoyo de los judíos proalemanes de EUA.
Varios autores afirman que los sionistas ofrecieron a Gran Bretaña su apoyo para llevar a EUA a la guerra a cambio de convertir Palestina en una patria judía. Esta animosidad de Alemania después de la 1° Guerra Mundial hacia los judíos provenía de la traición y la complicidad de los financistas judíos alemanes en su derrota.
Los colonos sionistas europeos eran poco numerosos bajo el Imperio Otomano y nunca se les dio verdaderamente carta blanca en Palestina; si se hubiera dejado al Imperio Otomano el control de Palestina, es muy poco probable que el Estado judío se hubiera hecho realidad a expensas de la población nativa. La situación cambió con la ocupación de Palestina por parte de los británicos en 1917. Pero antes, el 2 de noviembre de 1917, la Declaración Balfour ya había concedido al sionismo derecho a Palestina. Los términos se incorporaron al Mandato Británico en Palestina en 1922 y fueron aprobados por la Liga de las Naciones. Esto constituyó un espectacular logro político y de propaganda para el movimiento sionista internacional.
En 1917 la población judía de Palestina era inferior al 10% del total de su población. El contenido de la Declaración Balfour se arraiga en una política colonial racista de la denegación. De hecho, el pueblo palestino era propietario de más del 97% de la tierra que Gran Bretaña pretendía regalar. La Declaración se refería a los palestinos cristianos o musulmanes como “las comunidades no judías que existen en Palestina” al tiempo que omitía por completo sus derechos nacionales y políticos. La Declaración es típica del estilo supremacista blanco de la época y encaja con la noción de “una tierra sin pueblo (para un pueblo sin tierra), creada para justificar la colonización europea y la negación de los derechos fundamentales de los palestinos. A menudo se explican la alianza británico-sionista y la Declaración Balfour en términos de cálculos de guerra y objetivos estratégicos militares (incluido la proximidad de Palestina al Canal de Suez controlado por Gran Bretaña y la ruta a la India).
Cuando los colonos judíos blancos se trasladaron a Palestina su actitud respecto a la población fue la típica actitud colonial respecto a pueblos “inferiores” y “no civilizados”, aunque las colonias sionistas siguieron siendo muy pequeñas hasta que los británicos ocuparon Palestina en 1917. Después de la ocupación el proceso se aceleró rápidamente bajo la protección de la potencia colonial. Durante este periodo (1918-1948) los colonos blancos asquenazíes no hicieron esfuerzo alguno por integrar sus luchas en las de los palestinos que luchaban contra el colonialismo británico. Por el contrario, los colonos actuaron desde la convicción de que la población originaria tendría que ser sometida o expulsada, con la ayuda de los británicos.
La colonización blanca de asentamiento de Palestina culminó con el establecimiento del Estado de Israel en 1948 y la Nakba palestina, la catástrofe de la limpieza étnica y la destrucción de gran parte de la Palestina histórica. La guerra psicológica y la presión militar sionistas expulsaron, en muchos casos a punta de pistola, a aproximadamente el 90% de los palestinos del territorio ocupado por los israelíes en 1948, a menudo bajo la atenta mirada de los británicos que continuaron a cargo del país hasta mediados de 1948. La guerra simplemente proporcionó la oportunidad y el contexto necesarios para purgar la tierra y crear un Estado judío en gran parte libre de árabes. Concentró las mentes judío-sionistas y proporcionó tanto la seguridad como las explicaciones y justificaciones militares y estratégicas para purgar el Estado y desposeer al pueblo palestino. Actualmente, aproximadamente 2/3 partes de los palestinos son refugiados, millones de ellos viven en campos de refugiados miserables en Oriente Próximo y otros millones están repartidos por todo el mundo.
El sionismo militarista de Israel ha utilizado la Biblia no solo como una herramienta para la limpieza étnica de Palestina y el “exilio” de millones de palestinos de su patria ancestral, sino también como una manera de borrar la historia palestina y de suprimir la memoria palestina. La clase dirigente británica elige públicamente una “posición neutral” sobre Palestina que a menudo en forma de silencio o de amnesia colectiva. Dada la responsabilidad histórica de Gran Bretaña en la catástrofe palestina, no puede existir esta neutralidad o indiferencia hacia la injusticia cometida en Palestina.
Fuente: Gabriel Alejandro Guzman Florez, Las2orillas


(Tomado de PALESTINALIBRE.ORG)


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PALESTINALIBRE.ORG | Contra el Delito del Sionismo: respuesta anti colonial 18 marzo 2017

Como todo proyecto colonial el sionismo está signado de sus herramientas habituales: Explotación, apartheid, limpieza étnica, genocidio, terrorismo de estado, desposesión territorial.

El 15-M tenía lugar en la Biblioteca pública Jovellanos una esclarecedora Conferencia, (dentro de las iniciativas ciudadanas que exigen DDHH para el territorio palestino, esta vez en medio de la polémica por la propaganda israelita con el partido de fútbol Israel-Españas en el Molinón), “Judaísmo, Sionismo y Antisionismo” a manos de Héctor Grad Fuchsel, profesor de Antropología Social de la UAM y miembro de la Red Judía Internacional Antisionista.
Desde esa Red judía antisionista internacional han emitido un pronunciamiento reciente
CONTRA TODOS LOS RACISMOS
Y trasladan     preocupación por el crecimiento de la extrema derecha europea y mundial, y la consecuente multiplicación de actos violentos y vandálicos dirigidos contra minorías étnicas y religiosas, así como manifestaciones de homofobia, y las tentativas de traducción en políticas discriminatorias en particular contra migrantes, refugiados y personas de confesión musulmana por parte de gobiernos e instituciones.
La Red dice.. que asociaciones integradas por personas judías y palestinas, se preocupan y se conmueven por todas las víctimas de atentados y guerras por igual, así como por el trato cruel y vejatorio reservado a los refugiados provenientes de dichas guerras que llegan a Europa.
Dicen que.. nuestro deber es analizar e ir a la raíz de dichos conflictos, y en el contexto actual, esto nos lleva a situar la ocupación de Palestina por parte del Estado de Israel en el corazón de la inestabilidad actual en Oriente próximo, ocupación de la cual se cumplirán 70 años
Y que.. la política hipócrita de doble rasero de la Unión europea, negándose a condenar a Israel por su política de Apartheid hacia la población autóctona de Palestina y a tomar medidas eficaces contra la continua expansión de la colonización de Cisjordania, así como para acabar con el bloqueo ilegal e inhumano de la Franja de Gaza, no pueden sino alimentar el sentimiento de injusticia de la juventud .
Que.. la simpatía que muestran algunos movimientos de extrema derecha, y en particular el gobierno de EEUU hacia Israel, no engaña y muestra que comparten no sólo la islamofobia, sino una agenda política de discriminación y violencia hacia las minorías, que pone en peligro fundamentos democráticos y derechos obtenidos después de largas luchas.
En este sentido, apoyan la campaña BDS -Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel- respondiendo así a la llamada de la sociedad civil contra la política de segregación, discriminación y colonización del Estado de Israel.
La campaña es un instrumento legítimo de lucha no violenta para el reconocimiento de los derechos del pueblo palestino, que denuncia complicidades con un Estado que viola impunemente los derechos humanos y sigue sin acatar ninguna de las resoluciones de la ONU sobre Palestina.
Denuncian que las acusaciones de racismo vertidas contra el BDS son una estrategia de desprestigio por parte del Estado sionista contra una campaña que está dando resultados a nivel mundial, a la cual invitan a las sociedades civiles del Estado español a sumarse activamente. .
El profesor, auto declarado judío antisionista, apeló a que hace falta más Historia, y menos propaganda: de esa forma si se aplaude por ejemplo el que Nueva York (con un alto porcentaje de personas declaradas judías no-sionistas) presuma de ser un territorio donde se preocupan por las personas migrantes, también se debería ensalzar y aplaudir la declaración de Gijón en favor de los derechos humanos y contra el apartheid en Israel que avergüenza a la humanidad.
Defendió la herramienta del BDS, que ni es judeofóbica ni hay nada de antisemitismo en ella, sino que por el contrario pone en lugar visible las violaciones, consentidas aunque condenadas, de los territorios ilegalmente ocupados por el ejército israelita.
El profesor hizo un repaso histórico, para explicitar contenidos de las expresiones, judaísmo, sionismo, origen y recomposición del pueblo judío, y apeló al historiador Shlomo Sand http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=44570 para explicar la conversión de otros pueblos al judaísmo (Yemen, Bereberes, Cáucaso..) como crecimiento del judaísmo sin relación de raza sino de religión.
Al sionismo lo definió como el proyecto colonial de una minoría, que nunca tuvo hegemonía, pero que pactó con las potencias coloniales para buscar un territorio, que casi todas esas potencias le negaron, y únicamente el imperio británico “se ofreció” a aportar, en Uganda, en la Patagonia o en Palestina.
Al contrario de otros movimientos colonizadores, los colonos sionistas no pretendieron incorporar a la población colonizada como una clase trabajadora explotada, sino reemplazarla. El movimiento obrero sionista era el principal defensor de este programa de “judaización del trabajo” y de otras dos consignas racistas del movimiento sionista: “producción judía” y la “pureza de las tierras adquiridas judías”.
Previendo la resistencia palestina, el proyecto colonizador comprendió desde un primer momento la necesidad de contar con el apoyo de los poderes imperialistas dominantes en Oriente Próximo. Y ello implicaba la subordinación del proyecto sionista a los intereses estratégicos de las grandes potencias en la región. Sin el apoyo de Gran Bretaña y más tarde EE UU, la comunidad colonizadora judía no hubiera podido establecerse ni el Estado judío ser proclamado y defendido. El proyecto sionista se opone inherentemente no sólo al nacionalismo palestino, sino también a la lucha de las masas árabes contra el imperialismo británico y más tarde de EE UU (y contra los regímenes árabes corruptos), de los que el sionismo se convirtió en su perro guardián. El Estado sionista intentó inútilmente imponer su aceptación al mundo árabe como fuerza extranjera colonizadora y a la vez como condición de paz en la región. Pero todos los pasos, incluso los más pequeños, en el camino de la unidad árabe y de la transformación social del mundo árabe han puesto en peligro este objetivo, así como el objetivo imperialista de mantener la estabilidad en la región.
Como todo proyecto colonial el sionismo está signado de sus herramientas habituales: Explotación, apartheid, limpieza étnica, genocidio.
Y utilizó ampliamente del terror y el terrorismo de estado para cumplir sus fines, con desposesión masiva de territorios palestinos, y con un racismo hasta la médula.
El antropólogo aseguró que el sionismo supuso y supone una ruptura con el judaísmo, aunque se esté publicitando una confusión interesada, que siempre fue minoritario, hasta que con la guerra de los 6 días pasó a ser hegemónico en Israel, pero no en el mundo judío.
Y ahora está quebrándose, afirma el profesor Héctor.
Por eso un ministerio de Israel se dedica específicamente a propagarlo, por eso hay millones de recursos destinados a campañas contra el BDS.
Ni todos los judíos son sionistas, ni siquiera todos los sionistas son judíos.
“Si hay algo que se parece a la resistencia antinazi en el gueto de Varsovia.. es la resistencia palestina en Gaza..”
Destacó Grad Fuchsel en Xixón como peligrosa la alianza entre el sionismo y la extrema derecha europea, en el nexo común de la ultra islamofobia, y categorizó a la gente judía que se considera y actúa contra el sionismo en 4 grupos o corrientes:
Los palestinos de fe judía. Que así se han llamado tradicionalmente. Quienes han convivido históricamente sin mayores tensiones, como minoría, dentro de territorios palestinos y en la diáspora. La corriente humanista, en la que se integrarían destacados intelectuales Freud, Chomsky, Edelman. La corriente Internacionalismo, proletario, con una expresión política BUND y la búsqueda de sociedades igualitarias. Y la corriente anticolonial, con gente como el historiador Ilan Pappé y su libro “la limpieza étnica en Palestina” http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=8018 de recomendable lectura.


Leer mas:


Fuente:

Prensa Latina | Llaman en Siria a unirse contra el terrorismo y el sionismo 12 marzo, 2017