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The New York Times | POLÍTICA > El movimiento de Macron quiere acercar a los franceses que viven en América Latina | Por MARINA FRANCO 2 de junio de 2017


Paula Forteza en Buenos Aires durante un acto de campaña. Forteza es la candidata del movimiento de Emmanuel Macron para representar a los franceses en América Latina y el Caribe. CreditCortesía de Forteza 2017

CIUDAD DE MÉXICO — Paula Forteza tiene 30 años, un tatuaje de flor de lis cerca del codo derecho y habla con entusiasmo sobre la transparencia gubernamental y las políticas de gobierno abierto. Son temas en los que se ha especializado desde que estudiaba en la Universidad Torcuato Di Tella en Argentina, y que ahora espera aplicar como diputada en la Asamblea Nacional de Francia.
Forteza es candidata para las próximas elecciones legislativas francesas, en las que busca representar a los franceses que viven en América Latina y el Caribe.
En cierto modo es una representante fiel del movimiento del nuevo presidente francés Emmanuel Macron, recién nombrado la República en Marcha (antes se llamaba solo En Marcha). Macron se convirtió en el mandatario francés más joven de la historia, en parte, gracias a la promoción que hizo de temas como la paridad de género, el transpartidismo y la inclusión de jóvenes y de miembros de la sociedad civil, con la promesa de hacer política de otra manera.
Son temas que la República en Marcha ha trasladado a las elecciones legislativas, en las que Macron necesita obtener una mayoría que respalde sus proyectos de reformas. Al igual que el acercamiento a los franceses en el exterior, una de las 27 propuestas centrales de su programa de campaña (que fue redactado después de talleres abiertos en los que participaron 30.000 personas).
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Paula Forteza durante un acto de campaña en São Paulo
Una comisión eligió entre las casi 20.000 mil postulaciones y la primera vez que se reunieron los más de 500 candidatos seleccionados, dijo Forteza, la diferencia con la política tradicional se hizo evidente. “Fue muy emocionante ver a gente que venía de ambientes diferentes, con antecedentes distintos, de todas las edades y muchísimas mujeres. Nunca había visto tantas mujeres en un acto político de este tipo. Fue un cambio profundo”, afirmó.La misma Forteza, quien nació en París y vivió por 20 años en Argentina, de donde son sus padres, se incorporó como candidata por medio de una convocatoria abierta. “Fue un proceso superinteresante”, dijo en entrevista durante una visita de campaña a México a finales de mayo. “Puso en línea una plataforma totalmente abierta en la que cualquier ciudadano podía proponer su candidatura”.
El 52 por ciento de los candidatos de la República en Marcha para las legislativas nunca ha tenido un cargo de elección popular y el rango de edades va desde los 24 hasta los 72 años, de acuerdo con la lista. La mitad son mujeres. Hay un matemático ganador de la medalla Field, considerada el nobel de Francia; una extorera, Marie Sara, y la misma Forteza, quien ya tiene en mente la implementación de plataformas de democracia digital.
Para Paula Forteza, “las herramientas digitales como plataformas de consulta, chats o sitios web de datos abiertos pueden ser usadas para reforzar el vínculo y tener un diálogo continuo” entre los diputados y sus constituyentes. En particular cuando viven lejos de la sede del gobierno, como es el caso de los franceses en América Latina y el Caribe, que se “sienten aislados de la política o que no pueden ejercer su ciudadanía día a día como los ciudadanos en la metrópolis”.
Forteza ya tiene experiencia en las herramientas gracias a su paso por Etalab, el laboratorio de datos abiertos del ex primer ministro francés donde trabajó dos años, y por su participación en proyectos de innovación pública del gobierno de la ciudad de Buenos Aires como parte del Observatorio de Emprendedores.
Esas son ideas que intentará implementar si es elegida en la primera vuelta de este fin de semana (los franceses en el exterior votan una semana antes que los que se encuentran en el país). No parece improbable, dado el apoyo que obtuvo Macron entre los franceses que viven en países como México (donde obtuvo el 91,76 por ciento del voto), Brasil (93,29 por ciento) o la nación en la que Forteza vivió por tantos años, Argentina (86,49 por ciento).
De todos modos, incluso si no resultara elegida, Forteza cree que la experiencia de Macron podría inspirar no solo a los franceses que radican en la región, sino a los latinoamericanos a buscar fomentar una mayor transparencia, cercanía y participación directa para incidir en las políticas públicas.
“Creo que Macron ha logrado por lo menos volver a dar confianza en las instituciones democráticas”, dijo.
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The New York Times | EUROPA > Análisis: Detrás del triunfo de Macron hubo suerte, habilidad política y el peso de la historia | Por ADAM NOSSITER 8 de mayo de 2017


Los partidarios de Emmanuel Macron celebraron la victoria afuera del Louvre. CreditLaurent Cipriani/Associated Press


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PARÍS — La contienda por la presidencia de Francia trascendió la política nacional. Se trató de la globalización contra la nacionalización y del futuro contra el pasado.
Emmanuel Macron, el centrista que nunca ha ocupado un cargo de elección popular, logró una rotunda victoria al beneficiarse de un legado histórico y cultural único. Aunque muchos electores querían un cambio,  se sentían consternados por el enojo populista que ha causado radicales cambios políticos en Reino Unido y Estados Unidos.
Macron derrotó a la candidata de ultraderecha Marine Le Pen, quien obtuvo un resultado por debajo del 40 por ciento, aunque antes de la elección sus asesores dijeron que un porcentaje menor a esa cantidad sería considerado como un fracaso.
La victoria del candidato desató la alegría de la clase política europea, porque Le Pen habría hundido a la Unión Europea en una  gran crisis. Pero al final, Macron ganó por una combinación de suerte, cierta habilidad política y el arraigado desdén que la mayoría de los franceses sienten por Le Pen y su partido, el Frente Nacional.

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Macron dio su discurso frente a la pirámide en la plaza del Louvre. CreditFoto del pool por Thomas Samson

Durante el año pasado, muchos se preguntaban si la frustración pública generalizada contra la clase dirigente occidental se había transmutado en un movimiento populista universal. El referendo en Reino Unido para abandonar la Unión Europea en junio, seguido de la elección presidencial de Donald Trump en Estados Unidos, dieron la impresión de que era tendencia creciente. La candidatura de Le Pen, fiel partidaria de la ultraderecha europea, se constituyó en otra prueba del auge de esta tendencia política.
Sin embargo, el reto de la candidata era distinto porque la historia francesa es diferente. Durante los últimos seis años como presidenta del Frente Nacional se había concentrado en un solo objetivo: eliminar la asociación de su partido con los excolaboracionistas del régimen nazi, los extremistas de ultraderecha, los racistas que diseminan el odio hacia los inmigrantes y los antisemitas que lo fundaron hace 45 años.
Sabía que siempre sería una candidata minoritaria en tanto que recordara a los franceses la que quizá sea la mayor mancha de su historia, los cuatro años de gobierno de la ultraderecha durante la Segunda Guerra Mundial. Su padre, Jean-Marie Le Pen, el fundador del partido siempre se negó a reconocer eso. Dentro y fuera del partido, se calificó a este proceso como un “exorcismo”: término que sugiere que los demonios siguen asociados con su partido y los franceses no los quieren de vuelta.
“No había opción. No podía votar por Le Pen. No se puede votar por los extremistas”, dijo Martine Nurit, de 52 años, propietaria de un pequeño restaurante que acababa de sufragar en la urna del 20 Arrondissement de París el domingo. Votó por el candidato de ultraizquierda Jean-Luc Mélenchon en la primera ronda, el 23 de abril, pero “sin la más mínima alegría” votó por Macron, el candidato “orientado a los negocios”, en la segunda ronda.
“Principalmente, voté contra Le Pen”, dijo.

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A la derecha, Macron en un evento de 2015 con el entonces primer ministro Manuel Valls y el presidente François Hollande. Macron fue ministro de Economía de Hollande.CreditLionel Bonaventure/Agence France-Presse — Getty Images

Al final, el “exorcismo” de Marine Le Pen fracasó estrepitosamente. Fracasó en el curso de su campaña cuando sus acalorados mítines dejaron al Frente en el mismo pantano de donde había salido. Y después volvió a fallar en uno de los momentos críticos de la campaña, el debate contra Macron, cuando los comentaristas franceses opinaron que decidió aferrarse a los “demonios” que acechan a su partido.
En el debate lanzó una diatriba contra Macron que se sintió como si durara horas, espolvoreada con insultos y calificativos y, por desgracia, carente de sustancia. Parecía perdida al opinar sobre diversos tópicos y vacilante en uno de sus temas favoritos —la salida del euro— al que se opone la mayoría de los franceses. En Francia, esta elección fue una revelación fundamental sobre Le Pen y el Frente Nacional.
Macron, por otra parte, demostró una cualidad que a los electores franceses les ha parecido esencial en los candidatos que han salido victoriosos: un dominio firme de los temas críticos que enfrenta el país. Ahí donde Le Pen se perdió una y otra vez, Macron logró salir de manera decisiva. Que pueda llevar las cosas del dicho al hecho, es otra cosa.
La última apuesta correcta de Macron fue que los electores franceses, al igual que en todas partes, se sentían molestos con los partidos establecidos, que habían juzgado como fracasos las políticas recetadas tanto por la derecha como por la izquierda para lidiar con los males que aquejan a Francia. Macron se posicionó en el centro, equilibrando la protección del Estado benefactor francés con un moderado estímulo a los negocios, en un intento por romper con el estancamiento del empleo y la productividad.

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Una estudiante francesa protesta antes de las elecciones con un cartel que dice "ni el banquero ni la racista" en referencia a la campaña pronegocios de Macron y a la nacionalista de Marine Le Pen.CreditFrancois Mori/Associated Press

No obstante, la visión de Macron a favor del mercado provocó mucha oposición. El izquierdista Jean-Luc Mélenchon no solo se negó a respaldarlo, sino que promovió la idea de que Macron y Le Pen eran amenazas equivalentes, un análisis que respaldan muchos electores de ultraizquierda. Casi la mitad de los votantes de la primera ronda apoyaron a candidatos hostiles al libre mercado y el capitalismo. Aunque el domingo votaron por Macron para salvar al país de Le Pen, lo hicieron sin entusiasmo.
Sin ningún partido tradicional que lo respalde, el obstáculo más inmediato que Macron deberá sortear serán las elecciones legislativas del Parlamento francés en julio. Ha prometido presentar candidatos en los 577 distritos parlamentarios, pero no está claro si puede hacerlo. Tampoco queda claro cuántos socialistas respaldarán su programa.
El Frente Nacional, por su parte, podría ganar hasta 100 curules en el nuevo parlamento, según algunos análisis; eso lo convertiría en un gran partido de oposición. En efecto, aunque Le Pen sufrió una derrota contundente en la segunda vuelta, logró una posición que no hace mucho habría sido impensable. Además, en su discurso de aceptación de la derrota, dejó claro que ya estaba pensando en las elecciones parlamentarias y en el futuro.
También está la posible oposición representada por Mélenchon, quien ganó en algunas de las ciudades francesas más importantes —Marsella, Toulouse y Lille— y asegura ser el principal opositor de izquierda de Macron. Los que votaron por él, al igual que los que votaron por Le Pen, no confían en Macron.
El domingo por la noche, en su discurso de la victoria inusualmente corto y sobrio, Macron reconoció que había muchas personas a las que tenía que convencer.
“Mi responsabilidad será unir a todas las mujeres y los hombres dispuestos a asumir los tremendos retos que nos aguardan y actuar”, dijo Macron. “Lucharé con todas mis fuerzas contra las divisiones que nos debilitan y nos desgarran”.
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BBC Mundo | Emmanuel Macron gana las elecciones presidenciales en Francia al derrotar a la ultraderechista Marine Le Pen Redacción | BBC Mundo 7 mayo 2017

ültima hora
El candidato centrista Emmanuel Macron ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia lo que le convertirá en el hombre más joven en gobernar ese país desde Napoleón Bonaparte.
De acuerdo con las primeras proyecciones de los resultados electorales, Macron obtendría 65,5% de los votos, superando a la candidata del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, quien alcanzaría el 34,5% de los votos.
Le Pen reconoció su derrota poco después del cierre de las urnas durante una comparecencia ante sus seguidores.
La candidata ultraderechista llamó a Macron "para desearle éxito" y dijo que trabajará para transformar al FN en una nueva fuerza política.
En su primer discurso televisado tras las elecciones, Macron dijo estar consciente de los múltiples problemas que enfrenta Francia y se comprometió a trabajar para estar a la altura de la confianza que los votantes depositaron en él.
"Un nuevo capítulo en nuestra larga historia empieza esta noche. Quiero que sea uno de esperanza y de confianza renovada", dijo Macron.
"Voy a trabajar para proteger y defender a Francia", destacó.
Prometió trabajar para fortalecer los vínculos con Europa, combatir el cambio climático y participar en la lucha contra el terrorismo no solamente en Francia sino en la escena internacional.
Miles de seguidores de Macron se congregaron en el centro de París para festejar su triunfo.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionMiles de seguidores de Macron se congregaron en el centro de París para festejar su triunfo.
Macron, de 39 años de edad, saltó a la escena política primero como asesor económico del presidente socialista François Hollande y, desde 2014 como su ministro de Economía.
Hace apenas 13 meses, en abril de 2016, lanzó el movimiento político En Marche! (¡En marcha!), basando su propuesta política superar las diferencias tradicionales entre la izquierda y la derecha.
Macron se convertirá también en el primer presidente de Francia desde la Segunda Guerra Mundial en no pertenecer a ninguno de los dos principales partidos políticos del país: el Partido Socialista y el centroderechista Partido Republicano.

Compromiso con Europa

El presidente de Francia, François Hollande, emitió un comunicado felicitando a su sucesor.
"Su amplia victoria confirma que una gran mayoría de nuestros conciudadanos han querido unirse en torno a los valores de la República y marcar su compromiso tanto con la Unión Europea como con la apertura de Francia hacia el mundo", dijo el mandatario.
La relación de Francia con la Unión Europea (UE) era uno de los temas que estaba en juego en esta elección dado el enfrentamiento entre la postura euroescéptica de Le Pen y la visión europeísta de Macron.
El primer ministro Bernard Cazeneuve dijo que los electores optaron por desechar la propuesta de la extrema derecha y permanecer en el corazón de la UE.
En Alemania, un portavoz de la canciller Ángela Merkel saludó el triunfo de Macron como una victoria que favorece una Europa fuerte y unida, así como la tradicional amistad franco-germana.
La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, también felicitó al futuro presidente de Francia y dijo que espera poder trabajar con él en una amplia variedad de prioridades compartidas.
May no hizo ninguna mención al proceso de salida de Reino Unido de la UE, conocido como Brexit.
Más información en breve.

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RT | La profesora de secundaria de Macron podría convertirse en primera dama de Francia (FOTOS) | 26 abril 2017

Brigitte Macron, que es 24 años mayor que su esposo, puede convertirse en una primera dama muy activa e influyente, creen algunos analistas.



Benoit TessierReuters
De confirmarse los resultados de las recientes encuestas sobre las elecciones presidenciales en Francia, Brigitte Macron se convertiría el próximo 7 de mayo en la primera dama del país europeo.


La victoria de su marido, Emmanuel Macron, candidato de la plataforma política En Marche!, con el 23,75% de los votos en la primera ronda de los comicios muestra que este es el escenario más probable.

Stephane MaheReuters
Brigitte, de 64 años, es 24 años mayor que el principal aspirante a la Presidencia del país galo y fue su profesora de secundaria en la ciudad de Amiens. A los 17 años, Emmanuel Macron decidió que se casaría con Brigitte, pese a que sus padres no aprobaran el romance de su hijo con la maestra, que en aquel momento estaba casada y ya tenía tres hijos. La pareja se casó en 2007 después de que Brigitte Trogneux se divorciara.
En 2015, Brigitte, que tiene siete nietos, dejó su trabajo para dedicarse a la carrera de su marido. La diferencia de edad de los Macron no parece ser objeto de mucho interés para los ciudadanos franceses. Tampoco es un caso único en el panorama político actual, ya que la diferencia de edad entre el presidente y la primera dama de EE.UU. también es de 24 años.

Benoit TessierReuters
Los analistas estiman que Brigitte puede convertirse en una primera dama muy activa e influyente. Según algunos expertos, la esposa de Macron añade más madurez a su imagen.
El propio candidato presidencial indicó que su esposa "tendrá el papel que siempre ha tenido". "Siempre me acompaña, porque es mi equilibrio de vida, esta es la forma en que funcionamos", confesó. 

Philippe WojazerReuters
En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, Emmanuel Macron se enfrentará a la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, que se llevó el 21,53% de los votos el pasado 23 de abril.
(Tomado de RT)