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BBC Mundo | ¿Estamos siendo testigos del fin del dominio angloparlante en la escena internacional? | Nick Bryant BBC, Nueva York 10 junio 2017

Donald Trump (D), primera ministra Theresa May (C) y presidente turco Recep Tayyip Erdogan (I)Derechos de autor de la imagenAFP
Image captionEn las últimas semanas la alianza trasatlántica de Estados Unidos con el Reino Unido se muestra tambaleante.
En el corazón de la relación entre Estados Unidos y Reino Unido siempre ha existido la presunción compartida de que el liderazgo global se expresa y ejerce mejor en inglés.
Más jactanciosos que los británicos, los presidentes estadounidenses han sido quienes han anunciado abiertamente esa noción de "excepcionalismo" de su país.
Aunque de una forma más moderada, los primeros ministros británicos no se quedan atrás.
Estos también creen en ese excepcionalismo; esa idea de que Westminster es la madre de los parlamentos y que Reino Unido tiene un gobierno ejemplar para el mundo, con valores que todos deben seguir, no solo sus antiguas colonias.
La OTAN, el FMI, el Banco Mundial y la comunidad de inteligencia de los Cinco Ojos (la alianza de inteligencia que integran Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos) surgieron de la Carta del Atlántico, firmada por Franklin Delano Roosevelt y Winston Churchill en agosto de 1941.
El sistema de libre comercio que floreció después de la guerra con frecuencia se le conoce como el modelo anglosajón. La arquitectura, diplomacia y comercio del post mundo global fue construido en gran medida en inglés.
Pero en las últimas semanas este orden anglosajón se ha visto cada vez más débil y tambaleante.
Los inesperados resultados caóticos de las elecciones británicas lo hace ver todavía más frágil, como una edificación histórica que queda vacilante tras un gran terremoto.
En el parlamento británico hay incertidumbre, y en Washington también acecha el caos debido a la investigación sobre los lazos rusos en la Casa Blanca.

A la deriva

Manifestantes llevan máscaras de Theresa May y Donald TrumpDerechos de autor de la imagenREUTERS
Ni los estadounidenses ni los británicos pueden alardear de gobiernos estables, mucho menos mostrarse ejemplares al mundo.
Desde que hace seis semanas la primera ministra Theresa May llamó a elecciones, las placas tectónicas globales se han movido con rapidez, dejando a Reino Unido y EE.UU. a la deriva.
Y las acciones de Trump no han ayudado.
Durante su primer viaje al exterior Donald Trump se rehusó a respaldar públicamente el artículo 5 de la OTAN, mientras que reprendió públicamente a sus aliados sobre la carga financiera que comparten.
En la reciente cumbre del G7, celebrada en Sicilia, Trump se mostró aislado, y tras regresar a Washington anunció el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París, una decisión de masiva importancia planetaria y geopolítica.
Aquí, "América Primero" significó "América Sola"; Trump parece deleitarse con su neoaislamiento -como cuando ocurrió tras el retiro del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica durante los primeros días de su presidencia.
Para Reino Unido, el impacto diplomático del Brexit también se ha hecho más claro en las últimas semanas, pues los líderes de la Unión Europea han esbozado sin rodeos cómo van a establecer los términos del acuerdo del divorcio, que parece más un decreto que una separación amistosa.

"Otro autogol"

Los 27 miembros restantes de la UE también han dejado claras sus intenciones de penalizar a Reino Unido.
Cuando el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se reunió con Theresa May en Downing Street -la residencia oficial de la primera ministra- se mostró evidentemente consternado con el enfoque de May.
Primera ministra Theresa May saliendo de Downing Street camino a una audiencia con la reina Isabel II el día después de las elecciones generales británicas.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos inesperados y caóticos resultados de las elecciones británicas parecen debilitar todavía más la influencia mundial de los países angloparlantes.
"Me estoy yendo de Downing Street diez veces más escéptico de lo que estaba (cuando llegué)", le dijo Juncker a su anfitriona.
Tal y como me explicó un diplomático europeo: "Reino Unido le salió el tiro por la culata. Nosotros tenemos la intención de disparar otra vez".
Al haber fracasado en unas elecciones que no tuvo que haber convocado, la posición de negociación de la Primera Ministra es todavía más débil de lo que estaba antes.
El negociador europeo para el Brexit, Guy Verhofstadt, calificó las elecciones británicas de "otro autogol".
En las últimas semanas no sólo las relaciones de Reino Unido con la UE se han vuelto más tensas, sino que su querida alianza transatlántica también se ha visto sujeta a imprevistas pruebas de estrés.
Nunca imaginé tener que informar que Reino Unido iba a dejar de compartir información delicada con Estados Unidos, pero eso fue lo que tuve que hacer tras los atentados en Manchester.
Después, con el ataque en Londres vino el tuit de Donald trump contra el alcalde de Londres Sadiq Khan.
En el mundo anterior a Trump habría sido impensable que un presidente estadounidense atacara de una forma tan viciosa a un alcalde británico tras unos atentados.
Christopher Meyer, quien fue embajador británico en Washington, parece haber capturado el sentimiento de la opinión pública cuando escribió "Trump me hace vomitar".
Donald TrumpDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionAntes de Trump hubiera sido impensable que un presidente estadounidense atacara a un alcalde británico tras unos atentados.
La primera ministra se mantuvo al margen de la dura censura al presidente por su ataque a Khan, presumiblemente por miedo a enfurecer a Trump y poner en peligro un acuerdo comercial post Brexit con Estados Unidos.
Y quizás esta también fue la razón por la que no se unió a los mandatarios de Alemania, Francia e Italia en la declaración conjunta en contra de la decisión de Trump de salirse del Acuerdo de París.
Pero una vez más, esto sólo enfatiza las debilidades de Gran Bretaña.

Alianza franco-alemana

La relación especial entre los países siempre ha sido asimétrica, pero ahora parece más inclinada hacia un lado, y esto dice mucho de la diplomacia desesperada post Brexit
Eventualmente la alianza transatlántica tendrá que lidiar con un problema de más largo plazo que la administración de Trump; uno de los grandes beneficios de esta relación había sido para Washington utilizar a los británicos como puente a la Unión Europea.
Esta es la razón por la que Barack Obama hizo tanta campaña para que los británicos votaran por quedarse en la Unión.
En el futuro, con otros presidentes estadounidenses, es fácil imaginar que una alianza estadounidense-alemana sustituya la anglo-estadounidense actual.
Los vacíos en el liderazgo mundial se llenan rápidamente, y en las últimas semanas hemos visto la rapidez en que puede suceder.
Brexit ha galvanizado la Unión Europea. La elección de Emmanuel Macron ha revitalizado la alianza franco-alemana, dándole un aspecto más juvenil y dinámico.
Estudiantes se toman una foto con el nuevo presidente francés Emmanuel MacronDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEmmanuel Macron es el presidente más joven de Francia desde Napoleón.
Tras el Acuerdo de París ha surgido una alianza medioambientalista entre Bruselas y Pekín.
Y más ampliamente, China ve esta coyuntura actual como una oportunidad para extender su influencia y posicionarse como figura global clave en cuestiones ambientalistas.
Incluso antes de que Trump asumiera la presidencia, parecía más probable que este siglo se perfilara como uno asiático a que se repitiera uno con dominio estadounidense.
Los europeos también están aprovechando esta oportunidad. "Los europeos debemos tomar las riendas de nuestro destino", declaró Angela Merkel durante un discurso en una cervecería bávara tras la desastrosa cumbre del G7.
Merkel fue más allá al advertir que los días en que Alemania podía confiar completamente en otros "han terminado".
La Canciller alemana parece cada vez más la líder del mundo libre, algo que hubiera requerido de mucha imaginación en los años que siguieron al fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando el orden global liberal angloparlante se estaba formando.
Canciller alemana Angela Merkel junto al primer ministro de India Narendra Modi.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl nuevo orden mundial parece hablar múltiples lenguas.
Winston Churchill, durante el discurso de 1946 en Fulton, Missouri, en el que acuñó la frase "relación especial" (y también la de "cortina de hierro") dijo: "Es necesario que la constancia de la mente, la persistencia del propósito y la gran sencillez de la decisión guíen y gobiernen la conducta de los pueblos angloparlantes tanto en la paz como en la guerra".
"Creo que en esta exigencia extrema debemos demostrar que somos iguales y así lo haremos".
Ahora mismo, tanto Estados Unidos como el Reino Unido parecen estar fracasando en la prueba de Churchill.
Esta naciones angloparlantes ya no hablan con tan clara voz, y el resto del mundo ya no les presta tanta atención.
Un nuevo orden mundial parece estar emergiendo, y se está articulando en otros idiomas.

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Página|12 > Las consecuencias de la pérdida de mayoría en el Parlamento > Dos bajas claves para May | 10 de junio de 2017

La premier británica perdió a Nick Timothy y Fiona Hill, sus jefes de gabinete. May quedó debilitada por el resultado de las elecciones del jueves y enfrenta el desafío de tejer alianzas parlamentarias para poder formar gobierno.


Fiona Hill y Nick Anthony, las primeras bajas, por presión de la cúpula conservadora.
Fiona Hill y Nick Anthony, las primeras bajas, por presión de la cúpula conservadora. 

Imagen: EFE
Los coletazos por la elección al Parlamento en el Reino Unido ya se hacen sentir. A 48 horas de perder la mayoría conservadora, los colaboradores más inmediatos de la premier Theresa May presentaron sus renuncias. Se trata de Nick Timothy y Fiona Hill, que se desempeñaban como jefes de gabinete.
Ambos dejaron sus cargos por presión del Partido Conservador tras la amarga victoria. May confiaba en retener la mayoría parlamentaria para afrontar con mayor fortaleza la inminente negociación del Brexit, por la cual el Reino Unido se desconectará del resto de la Unión Europea. Ganó, pero perdió escaños, frente a un notorio avance de los laboristas. El resultado la dejó debilitada y ahora depende de una alianza con el Partido Unionista de Irlanda del Norte para poder formar gobierno.
"Ha sido un placer servir en el Gobierno y un placer trabajar con tan excelente primer ministro", aseguró Hill, quien agregó que “no tengo ninguna duda de que Theresa May seguirá sirviendo al país y trabajando duro como premier, y de que lo hará con brillantez”.
Por su parte, Timothy se expresó en la web del Partido Conservador a través de una carta en la que atribuyó el resultado electoral a “la división existente en el pueblo británico”, al señalar que “muchos están cansados de la austeridad, muchos se mantienen frustrados o enfadados por el Brexit, y mucha gente joven siente la escasez de oportunidades de las que disfrutan en comparación con la generación de sus padres". Empero, se responsabilizó por unos números electorales que suman incertidumbre, en pleno proceso del Brexit: “Yo tomo la responsabilidad por mi parte en esta campaña electoral, que fue el descuido de nuestro programa" y lamentó que ese programa no incluyera aumentos en la ayuda social.
El cargo de Jefe de Gabinete fue creado en 1997, cuando Tony Blair llegó al gobierno. Lo ocupa la mano derecha del primer ministro y se considera el cargo no electivo más importante del país. Cuando May, partidaria del Brexit, reemplazó hace un año a David Cameron, quien apostaba por continuar en la Unión Europea, puso en ese cargo a Hill y Timothy, en la primera vez que el puesto pasó a ser compartido. Ambos la habían acompañado desde 2010, cuando asumió al frente del Ministerio del Interior.
Para hoy se espera que May anuncie nuevos nombres en su gobierno. Ayer ratificó en sus cargos a su canciller Boris Johnson, otro cruzado a favor del Brexit, y al ministro de Hacienda, Philip Hammond, quien tiene que lidiar con el desplome de la libra tras la jornada electoral. También confirmó en su posición a David Davis, el encargado de negociar con la Unión Europea la puesta en marcha del Brexit, un trámite que duraría cerca de dos años, previsto para iniciarse el 19 de junio. 

(Tomado de Página|12)


The New York Times | ‘No tenemos miedo’: los británicos buscan la normalidad tras el ataque a Westminster | Por DAN BILEFSKY , STEPHEN CASTLE y PRASHANT S. RAO 23 marzo 2017


El cerco policial del jueves se extendía por todo Whitehall, el corazón gubernamental británico que incluye las oficinas de la primera ministra, la secretaría de Finanzas y la de Relaciones Exteriores. CreditJack Taylor/Getty Images


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LONDRES – El Estado Islámico reivindicó el ataque contra el parlamento británico del 22 de marzo, y la primera ministra Theresa May describió al atacante como un hombre británico a quien los servicios de inteligencia ya habían investigado por posibles conexiones con el extremismo violento.
En un discurso pronunciado ante el parlamento, que regresó a sesiones apenas un día tras la clausura temporal de la sede gubernamental, May dijo que el atacante era una “figura periférica” que había sido revisada por el MI5, la agencia de inteligencia doméstica, pero que no era “parte del panorama de contrainteligencia actual”.
La policía londinense lo identificó como Khalid Masood, británico de 52 años nacido en Kent que tenía antecedentes penales por delitos como posesión de armas y cometer lesiones corporales graves. Estaba viviendo en Birmingham, donde fue rentado el automóvil usado en el ataque.
May dijo que “no había evidencia previa de su intención o de sus planes” y que la “presunción por ahora es que el atacante fue inspirado por la ideología islamista”.
“Ayer, un acto de terrorismo intentó silenciar a nuestra democracia”, dijo May. “No tenemos miedo y nuestra determinación nunca vacilará ante el terrorismo”.
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La primera ministra Theresa May se dirigió al parlamento, que sesionó apenas un día después del atentado que forzó la clausura temporal de las oficinas. CreditReuters
Apenas una hora después de que May terminó su discurso, el Estado Islámico emitió un comunicado por la aplicación de mensajería Telegram en el que declaró que el atacante era un “soldado” que “llevó a cabo la operación en respuesta a solicitudes” para luchar contra los poderes de Occidente involucrados en operaciones militares en Medio Oriente. El grupo terrorista no dio más detalles.
Las autoridades británicas detuvieron a ocho personas este jueves en Londres y Birmingham, al centro de Inglaterra, como parte de su investigación. Resaltaron que el atacante probablemente actuó solo y que no esperan más ataques. May dijo que el nivel de amenaza se mantendría en “severo” (un ataque es probable), pero que no lo aumentarían a “crítico” (indicador de un ataque inminente).
En línea con el carácter multicultural de Londres, las tres víctimas fatales y los más de 40 heridos incluyen a doce británicos, cuatro surcoreanos, tres estudiantes franceses, dos rumanos y ciudadanos de China, Alemania, Grecia, Irlanda e Italia.
El atacante, que murió en un tiroteo con la policía, embistió a peatones sobre el puente de Westminster y luego acuchilló fatalmente al oficial Keith Palmer.
Mark Rowley, tercero en mando de la policía metropolitana, dijo que la escena del crimen alrededor del parlamento seguirá acordonada para las investigaciones, con las que buscan hallar el móvil del atacante o identificar a posibles asociados y dilucidar si el atentado fue premeditado.
“Se necesita mucho para sacudir a un londinense. El espíritu del Blitz vive”.
MEREDITH O'SHAUGHNESSY, PLANIFICADORA DE EVENTOS DE 38 AÑOS
La zona acordonada va desde el palacio de Westminster hasta Trafalgar Square, lo que incluye prácticamente todo Whitehall, el área donde se encuentran la mayoría de las oficinas de gobierno.
Los funcionarios volvieron a su rutina e ingresaban a las oficinas después de una revisión de seguridad. Entre ellos estaba Michael Torrance, oficial de la cámara de los lores.
“Sin querer sonar fatalista, había un sentimiento de inevitabilidad de que habría algún incidente como este en algún momento”, dijo, tras referirse también a los ataques que hubo contra sedes del gobierno por parte del Ejército Republicano Irlandés (IRA por su sigla en inglés) durante el conflicto con Irlanda del Norte.
Pero añadió que “todos quieren sentirse tan normal como sea posible”.
Tras los ataques en Bruselas y París, muchos londinenses dijeron compartir ese sentido de inevitabilidad y hasta señalaron que esa expectativa los había ayudado a mantener la calma.
“Tenemos la tendencia a seguir con la vida diaria”, dijo Meredith O’Shaughnessy, planificadora de eventos de 38 años.
“Se necesita mucho para sacudir a un londinense. El espíritu del Blitz vive”, añadió, en referencia a los bombardeos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.
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